¿Eres un Índigo? 11 Rasgos de Niños Índigo

“Niños índigo” es el nombre dado a este nuevo tipo de ser humano nacido en esta generación. Mientras que muchos siguen siendo escépticos con respecto a la idea de los “jóvenes genios”, casi no se puede ignorar el creciente número de adolescentes dotados de talentos excepcionales y con frecuencia sin precedentes en diversas esferas de la ciencia y las humanidades.

¿Es usted un Índigo?

Esta es una lista desarrollada por el juego del terapeuta Jan Yordy, un ex maestro de escuela primaria y asesor de niños que ha estado trabajando con los padres y niños durante 25 años. Repasemos la lista, a ver si le resuenan algunos de estos rasgos:

1. Pueden ser fuertes pensadores independientes voluntariosos que prefieren hacer sus propias cosas y no cumplen con las figuras de autoridad/paternal.

2. Tienen una sabiduría y un nivel de atención más allá de su experiencia juvenil.

3. Los padres y estrategias de disciplina tradicionales no parecen ser eficaces con estos niños. Si trata de forzar una cuestión, una lucha por el poder es el resultado típico.

4. Energéticamente, los Índigos vibran en una frecuencia mucho mayor, por lo que pueden ser revoltosos a consecuencia de la energía negativa (humana o máquina).

5. Emocionalmente pueden ser reactivos y pueden tener problemas de ansiedad, depresión o temperamento de rabietas si no están energéticamente equilibrados.

6. Son creativos pensadores del lado derecho del cerebro, pero pueden tener dificultades para aprender en un sistema de escuela tradicional de lado izquierdo del cerebro.

7. A menudo, los Índigos son diagnosticados con TDA y TDAH, ya que parecen impulsivos (el cerebro puede procesar la información más rápido) y requieren movimiento para ayudar a mantenerlos mejor enfocados.

8. Los Índigos son muy intuitivos y pueden ver, escuchar o saber cosas que parecen inexplicables.

9. Los Índigos tienen más problemas con la alimentación y sensibilidades ambientales, ya que su sistema está finamente sintonizado.

10. Cuando no se satisfacen sus necesidades, estos niños parecen egocéntricos y exigentes, aunque esta no es su verdadera naturaleza.

11. Estos niños tienen dones increíbles y potenciales, pero pueden ser cerrados cuando no están correctamente alimentados y aceptados.

¡ASÍ luce un niño índigo en acción!

Traducción: elnuevodespertar
Fuente: whydontyoutrythis.com

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~ por elnuevodespertar en 24/06/2014.

9 comentarios to “¿Eres un Índigo? 11 Rasgos de Niños Índigo”

  1. Reblogueó esto en tu angel humano informativo.

  2. muy cierto, buena información :)

  3. Me presento yo soy un cristal Psíquico de avanzada edad, pero de niño fui Índigo, muchas cosas no funcionan bien en este mundo, yo no deberia estar acá, este no es mi tiempo, trato siempre de mejorar pero me da miedo explorar mas allá, los científicos y eruditos de este mundo se apegan mucho a la lógica pero el raciocinio de la mente humana es muy fácil de comprender,

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  5. […] índigo” es el nombre dado a este nuevo tipo de ser humano nacido en esta generación. Mientras que muchos siguen siendo escépticos […]

  6. […] Traducción: elnuevodespertarFuente: whydontyoutrythis.com […]

  7. Actualmente tengo 30 años de edad soy Ingeniero Químico de profesión, me encanta mi trabajo y me encanta mi vida. Pero quiero contarte mi historia, la cual no quiero que la tomes como evidencia de algún hecho, o como una prueba sobre la existencia de algo que yo mismo no puedo explicar o que la tires a la basura. Solo quiero que la leas y reflexiones sobre las diferentes maneras de ver la vida, el mundo y todo lo que nos rodea.

    Yo nací en 1985 en una ciudad del estado de Chiapas en México siendo el quinto hijo de una familia de 6. Las demás son todas mujeres así que soy el único hijo varón.

    Desde que yo era pequeño siempre me hacía muchas preguntas como porque el cielo es azul, porque el mar era azul, porque no tenía hermanos o porqué yo vivía en aquel lugar. Los cuestionamientos con el paso del tiempo fueron incrementándose y cada vez las preguntas se hicieron más complicadas de contestar. Mis hermanas que eran mayores me leían cuentos, historias que aprendían en la escuela y trataban de explicarme el mundo. Al día de hoy les agradezco mucho por su paciencia y por tratar siempre de entenderme.

    Las historias que ellas me contaban eran muchas veces leyendas, cuentos, historias que habían oído o leído en los libros en especial me encantaba que me contaran cosas que no tenían respuesta como la historia de Atlántida, la leyenda del dios Quetzalcóatl, historias sobre ovnis y extraterrestres, y demás cosas que ellas no entendían y que yo en ese momento tampoco.

    Recuerdo que me gustaba salir en las noches acostarme en el capote del auto de mi papá y mirar el cielo estrellado, desde que era muy pequeño era una de mis mayores preguntas, que somos los humanos? Que eran las estrellas?, porque se veían tan lejanas? Porque yo me sentía tan pequeño, muchas veces me ponía a llorar por no tener una respuesta, preguntarle a los adultos y ellos tampoco tenían todas las respuestas. Sentía desesperación y tristeza. Mi mamá cuando me veía llorando me decía que no me preocupara y que fuera feliz viviendo sin hacerme tantas preguntas.

    Desde muy pequeño yo me sentía diferente a los demás no digo que me sintiera especial, más bien como si tuviera más edad o como si viera el mundo de una manera diferente y te puedo decir que no me ocasionaba problemas solo que a veces prefería la compañía de amigos más grandes que yo, a veces no sé si fue porque platicaba mucho con la gente mayor o porque realmente yo veía el mundo de manera diferente que los demás niños de mi edad.

    Más adelante entré a la escuela primaria era muy feliz ya que muchas de mis interrogantes se iban haciendo más claras, y ya no me preocupaba tanto por no conocer todas las respuestas. Pero algo empezó a ocurrir en esos años a veces me sentía con la capacidad de hacer que lo que pensaba sucediera, quizá era parte de la casualidad o del día a día, pero cosas extrañas pasaban. Por ejemplo una muy particular que empecé a notar fue que si se me antojaba mucho algo que estaba comiendo otra persona en ese momento se caía al suelo o cuando miraba a alguien caminar la persona tropezaba o caía. Era algo que no podía controlar pero que con el paso de los años sucedía más y más como si yo pudiera proyectar mala suerte a las personas o hacerles mal de ojo como se dice en el folclor de mi país, cómo si por alguna razón pudiera influir en las personas. Al principio yo nunca confié en nadie en decirlo ya que me daba un poco de miedo que pensaran que estaba loco, después confié en mis padres los que me decían que quizá era solamente casualidad, hasta el día de hoy sigo pensando que en el mundo hay muchas casualidades.

    Con el paso de los años por la primaria fui creciendo tratando de conocer todo lo que había en el mundo siempre fui muy bueno en la escuela, tenía los mejores promedios sin hacer mucho esfuerzo y disfrutaba mucho leer sobre todos los temas y seguir haciéndome preguntas. Realmente disfruté mucho mi infancia, aunque a veces era un poco solitario a veces jugaba con vecinos y amigos de la escuela. Pero siempre disfruté mucho jugar en el jardín de mi casa imaginando muchas aventuras, juegos y conociéndome a mí mismo.

    En los últimos años de escuela primaria recuerdo que me encantaba cazar insectos y observarlos en el microscopio, mi hermana hacía sus prácticas en el laboratorio de la universidad y en muchas ocasiones me invitaba en la tarde a que fuera a visitarla. Era extremadamente travieso hacía mezclas con los limpiadores del hogar, prendía fuego a todo lo que se me atravesara por el camino, jugaba con la presión del agua en una manguera aumentando y disminuyéndola, coleccionaba rocas, juguetes, animales, veía televisión, digamos que me divertía.

    En el transcurso de esos años recuerdo muy bien que algunas veces mi mamá se enojaba conmigo ya que a veces decía cosas que sucedían, por lo general malos augurios o cosas malas. Mi mamá llegó a decirme alguna vez que tenía la boca de perro (refiriéndose a que lo que decía sucedía además de que generalmente eran cosas malas).

    Una de las cosas más fuertes que recuerdo de cuando era pequeño es que en una ocasión un amigo de mi papá fue a mi casa y le dijo a mi papá que si quería tirar al perro que era muy latoso. El perro era mío y lo quería muchísimo así que le dije a mi papá que no podían tirarlo. Recuerdo que en ese momento esa persona le dijo a mi papá lo siguiente: “En tu casa mandan los pantalones cortos y no los largos” recuerdo que ese comentario me causó mucho dolor, enojo, rabia. Él le estaba faltando el respeto a mi papá que era el mayor símbolo de autoridad que yo conocía. Me enojé muchísimo y sentí mucho odio. Después de esto esa persona fue a cortar un árbol con unos vecinos. Lo raro de esto fue que después de un rato escuchamos llegar una ambulancia, esa persona había caído del árbol y se había roto ambas piernas. Tardó mucho tiempo en sanar los doctores decían que no tenían explicación de porqué no sanaba. Aunque después de algunos años sanó y a la fecha vive una buena vida. A veces me pongo a pensar y recuerdo que yo desee que muriera. Mi enojo era tanto; pero era el enojo de un niño. A está fechas ya he olvidado todo y no tengo resentimientos.

    Hay muchas historias que te podría contar sobre cuando era niño pero creo que muchas ya no las recuerdo bien o simplemente no quiero recordarlas.

    Salí de la escuela siendo unos de los mejores promedios de mi generación y entré a la secundaria. Me sentía emocionado, mi mente cada vez era más libre, más independiente y tenía acceso a más información entre más iba creciendo. Pero creo que mi pubertad y pre adolescencia fue una de las etapas más difíciles de mi vida. Mi familia no estaba bien, en mi casa había muchos problemas económicos, le costaba mucho trabajo a mi papá enviarnos a todos a la escuela. Seguí siendo muy bueno, el mejor recuerdo, pero me aislé mucho de mis compañeros. Era huraño, a veces grosero, raro, mal educado, egocentrista y que puedo decir tenía muchas cosas malas. Aunque no todo fue malo, encontré calma a mi espíritu en la música, ingresé a la estudiantina de la escuela y le agradezco mucho a la música que me ayudó en aquel momento difícil. Los eventos extraños se siguieron presentando cada vez más, más variados y con más frecuencia. Luces que se apagaban donde yo me sentaba, ventiladores que dejaban de funcionar, una vez hasta el concreto del techo del salón se desprendió por la humedad quiero pensar; y calló un lado mío. Ocurrieron muchas cosas a lo largo de los tres años de secundaria pero la más relevante y la que más se me viene a la mente sucedió en el último año. Fue en diciembre mi mamá había ido a la escuela por mi porqué yo la había invitado ya que me iban a dar un premio por mis altas calificaciones. Me dieron el premio que recuerdo era dinero; que nos hacía mucha falta en ese entonces y salí de la escuela como todos los días. Eran alrededor de las 7:00 de la noche, me acuerdo que mi mamá me dijo que si quería algo especial por mis buenas calificaciones, recuerdo que le dije que sólo quería una helado de máquina de esos que en mi país son los más baratos que puedes comprar en la calle. Me acuerdo que nos fuimos caminando hasta el centro de la ciudad para comprar el helado. No nos fuimos en camión porque gastaríamos en el pasaje y pues yo siempre sentía mucha calma al caminar a la orilla del río y ver cómo las luces se reflejaban en él; haciendo parecer que veías las estrellas muy cerca. Cuando llegamos al centro de la ciudad ya era tarde y casi todas las máquinas donde vendían esos helados estaban cerradas. Aún siento las ganas que tenía de comer ese helado ya que no me podía dar esos lujos por la situación que atravesábamos, casi sentía el sabor napolitano en mi boca. El punto es que llegamos a la última máquina que quedaba abierta había un niño formado esperando le sirvieran su helado. Muy respetuosamente le pedí a la señorita que atendía los helados me diera uno por favor. Ella inmediatamente contestó no ya cerré. Le dije aún puedes darme un helado todavía tienes encendida la máquina a lo que ella dijo; no ya no puedo ya esta cerrado. Para mí fue un duro golpe ya que había caminado muchísimo para llegar allí; además de que había imaginado ese helado, me sentí muy enojado con mucha rabia y más porque había sido muy amable con ella. A ella no le importó solamente fue un “NO”. Mi mamá me dijo que no me preocupara y que aún estaba abierta una nevería de esas Michoacana que hay muchas en mi país, le dije si pero está más caro; a lo que ella me dijo no te preocupes te lo has ganado. Fuimos juntos a comprar un helado para ella y para mí y cuando acabábamos de terminar de comprar el helado e íbamos de regreso por la misma calle. De pronto vimos mucha gente reunida algo había sucedido. Nos acercamos cada vez más y de pronto vimos que la máquina había resbalado, se había movido de su lugar y le había caído encima a la señorita. Ella gritaba de dolor porque esa enorme máquina le había aplastado la pierna. Cuando yo lo vi no sentí remordimiento, me sentí muy bien, sentí que yo se lo había deseado y sentí que realmente era necesario que ella tuviera una lección por ser tan grosera. Mi mamá me miró y me dijo fuiste tú? Ella nunca antes me había preguntado nada en relación a esos temas, yo solamente seguí comiendo el helado y continué el camino. Sin dar respuesta como si asentara con el silencio.

    A los 15 años entré a la preparatoria, nuestra situación económica mejoró y creo esta etapa ha sido de las más felices en mi vida, hice buenos amigos y aprendí mucho aunque en temas sobre cosas sobre naturales ahondé más y tuve mayor conocimiento, así como el tema sobre lo que a veces podía hacer se volvió más oscuro. Toda la preparatoria tuve buenas calificaciones y me volví más rebelde, me iba de pinta con mis amigos, jugaba smash bros, veía MTV y solamente quería disfrutar los momentos. Hay muchas historias que contar pero esta vez explicaré más los temas extraños que hasta la fecha no tengo explicación. En mi búsqueda de conocer más sobre todo y seguir buscando respuestas, conocí el Internet una maravillosa herramienta para el conocimiento. Recuerdo que me introduje en muchos libros de diversas cosas, religión, matemáticas, física, química, ocultismo. Recuerdo que me atraía muchísimo lo oculto lo que los demás no se atrevían a siquiera leer. Quizá porque yo sentía que había cosas raras conmigo y quería encontrar la explicación a lo que me sucedía o quizá solo era una fase de mi rebeldía. El punto es que en esta parte de mi vida ocurrieron las cosas más extrañas que jamás imaginé, ceniceros que se rompían en casa, espejos en donde me reflejaba y se rompían, sueños premonitorios, anticiparme a sucesos, conocer lugares en sueños a los que más tarde iría físicamente, conocer personas en los sueños que después vería, sentir cuando las personas estaban muy tristes, una fuerte empatía hacia las personas, enfermar o hacer sentir mal a las personas, algunas veces sanarlas, todo cada vez se volvía más real y más fuerte. Siempre pensé que en el transcurso de los años cuando yo creciera todo se iría borrando, pensaba que todo era parte de mi imaginación, o que tenía mucha intuición, suerte, que estaba en los lugares indicados, deja-bu, casualidad, etc. Siempre busqué explicaciones en todas las ramas de la ciencia, psicología y parasicología. Hasta el día de hoy no las he encontrado.

    Tengo muchos anécdotas que contar de esta etapa pero creo que son muy míos, me limitaré a contarte que lo más curioso de todo esto es que siempre pude seguir adelante con mi vida y que nunca me afectó en mi desarrollo personal y emocional.

    Después entré a la universidad, me fui a estudiar a otro estado, y quise dejar todos esos sentimientos y cosas extrañas atrás pero siempre han estado conmigo. Actualmente sigo pudiendo hacer algunas cosas, pero las prisas de la ciudad y el trabajo me distraen muchísimo de ese pasado.

    Lo que te puedo decir es que soy muy exitoso en mi trabajo, me anticipo a los problemas, puedo llegar a C sin pasar por B. Y a veces algunas personas me dicen que como le hago para ser tan atinado y para tener tanta suerte. Yo sé que no es suerte y que realmente conozco cosas que los demás ni siquiera imaginan. Hasta este momento me sigo haciendo preguntas, ya no veo las estrellas porque en la ciudad casi no se ven, pero me sigo maravillando con todo lo que existe en el mundo.

    El motivo de este mensaje es porque a mis 30 años no he encontrado gente igual a mí. He leído sobre las teorías New Age, sobre las personas índigo y cristal. Pero yo nunca he conocido a ninguna, he visto mucha gente charlatana, y gente trastornada, muchos que quieren hacerse ricos, personas que desean ser especiales, otros que quieren controlar masas, gente que quiere hacer la diferencia o sentirse superior a los otros, pero son tan pobres en espíritu y están tan ciegos por tener poder, o sentirse mejores que realmente me dan miedo y a la vez tristeza.

    Yo crecí en una familia católica pero yo no me considero de ninguna religión, estoy seguro que cada quien debe creer en lo que lo haga feliz sin afectar a nadie y que su espíritu inunde el universo. Yo creo en que hay cosas que no podemos explicar hay algo grande en el cosmos, hay señales que nos indican cual es el camino que tenemos que seguir. Y tenemos que ser bastante abiertos y tener fe para verlas. Todas las personas valemos la pena y aunque sean malas o tengan miedo todos fueron niños, todos tienen familia y todos están conectados a otros como las hojas de un gran árbol. Debemos ser conscientes de nuestra existencia y de la de los demás, así como debemos aceptar el mundo tal como es.

    Nunca tendremos todas las respuestas, quizá nos acerquemos poco o quizá mucho, pero lo que realmente es importante, es vivir. Compartir los momentos de la vida con las personas que amamos y con quienes elegimos estar. Vivir intensamente, vivir sin miedo, atreverse a saltar el abismo y adentrarse en el conocimiento.

    En relación a lo que comentas que para creer necesitas pruebas, pienso que esas si las buscas las encontrarás, pero realmente a nadie de los que pueden hacer cosas más allá de lo que imaginas les interesa probar nada. Ni hacerse famosos ni objetos de investigación, lo único que buscamos es comprender y vivir en paz. Solo escribo este mensaje para quien se sienta identificado con mi historia, quiero que sepa que no está solo. Que hay otros que han sentido lo mismo y se han hecho las mismas preguntas.

    Por ultimo mi consejo es nunca dejen de hacerse preguntas, nunca dejen de aprender ya que siempre estaremos en el camino para ser mejores y heredar lo que hemos aprendido hasta este momento a los que apenas vienen.

    Un saludo desde algún lugar de México

    Atte.: Altaír Vega

    • Atair Vega, que bueno que eres Mexicano, yo usaría tu Don si se le puede llamar así, para ayudar a tu gente de Chiapas, de México, que tenemos un Gobierno malo, usarlo a favor para hacer que esa gente deje de robar, me comprendes?

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