VIVIR SIN EMPLEO: “Se puede vivir dignamente sin dinero oficial”

“Más allá de la economía formal existen opciones, ES PERFECTAMENTE POSIBLE VIVIR SIN EMPLEO Y SIN SUBSIDIOS, sin necesidad de caridad y trabajando, puesto que empleo y trabajo son cosas distintas. Sin empleo no solo están aquellos que se han quedado sin empleo formal. Desde el inicio de esta crisis, también amas de casa, jubilados y prejubilados, jóvenes y otros colectivos que no tienen un empleo fijo remunerado o una renta estable, pueden vivir mucho mejor relacionándose no sólo entre ellos sino con otras personas”

“Los bancos de tiempo hacen una gran labor social, provocan que la gente se conozca y favorecen la autoestima, el “sirvo para algo”, que para un parado es esencial. En España hay unos 160 bancos de tiempo”

“Es curioso, pero los catedráticos de economía no conocen estas iniciativas o no les dan importancia. Sin embargo, la moneda social no deja de ser un fenómeno económico como cualquier otro (…) En Alemania hay 60 experiencias de monedas sociales, tienen tanto auge que han creado una confederación de estas monedas. Pretenden crear una divisa regional, es el primer intento europeo. Y su lucha, por supuesto, es que estén exentas de fiscalidad”

“Para que podamos construir más opciones es necesario crear OTRA ECONOMIA con urgencia, una economía que ya existe pero a la que no se permite establecerse de manera oficial, con su propia divisa social y más allá de lo local”
Julio Gisbert

Vivir sin empleo y con dignidad sí es posible y no lo dice un homeless ni un antisistema, sino un experto en alternativas a la economía que trabaja en el mundo de la banca y las finanzas, que desde joven ha participado en experiencias de trueque, ha creado bancos de tiempo, es articulista y ponente sobre estos temas y ha impulsado diversos movimientos asociativos.

Julio Gisbert (Madrid, 1965) es el autor de un libro y una web imprescindibles, Vivir sin empleo, para todos los que quieran conocer todas las opciones que tenemos a nuestro alcance y que han demostrado su eficacia en el tiempo y en países muy diferentes, Europa incluida: trueque, bancos de tiempo, monedas alternativas, otra banca y sistemas de ayuda mutua.

Más que “alternativas”, el autor recalca que lo que está en juego es una economía complementaria a la actual y matiza que hay que diferenciar entre empleo y trabajo. Por “empleo” se refiere a un servicio, por cuenta ajena o por cuenta propia, remunerado y donde hay un contrato, y por “trabajo” a cualquier actividad que genere riqueza. Y asegura que se puede vivir dignamente sin dinero oficialy sin empleo.

Julio Gisbert no solo incluye en sus propuestas a los parados y los afectados directos por la crisis actual, sino también a amas de casa, jubilados y prejubilados, jóvenes y otros colectivos no tienen un empleo fijo remunerado o una renta estable y asegura que pueden vivir mucho mejor relacionándose no sólo entre ellos, sino con todos sus vecinos a través de redes de cooperación y ayuda mutua.

Aunque indica que en España este tipo de iniciativas son incipientes y aun minoritarias en comparación con  Alemania, Inglaterra y EEUU donde ya existen experiencias consolidadas de otro tipo de economía, enumera muchos casos históricos recientes donde, fruto de la necesidad, la sociedad civil reaccionó y se organizó con monedas locales, incluso por barrios.

Esto y muchas más ideas configuran la “SEGUNDA ECONOMÍA” y lo que, según este experto, puede no solo paliar los rigores del actual momento económico, sino también facilitar situaciones de pleno empleo y evitar crisis futuras.

¿Alguien duda aun de que “querer es poder” y que hay vida más allá de este sistema?

Pues para convencerle, en este post adjuntamos la siguiente información:

  1. una entrevista con este autor en La Contra de La Vanguardia del 7-5-2010 titulada “Para subsistir, la gente está creando economías paralelas”
  2. el contenido del libro
  3. las 3 ideas principales de “Vivir sin empleo” con una interesante reflexión sobre el trabajo de las amas de casa
  4. más presentaciones y vídeos de Julio Gisbert
  5. Artículos de El Blog Alternativo sobre vivir con menos y experiencias similares

Por cierto, el libro está prologado por el economista disidente Santiago Niño Becerra que lleva más de una década anunciando que este modelo económico se acaba  y que “viviremos según nuestras necesidades y no los deseos“.

1. Entrevista en La Vanguardia

PRESENTACIÓN

Más allá del sistema

Vivir sin empleo no significa vivir sin dinero o en paro forzoso: “O se estanca el desempleo en porcentajes realmente altos, o intentemos iniciativas más originales para generar recursos”.

Esas iniciativas ya existen: el trueque, los bancos de tiempo, las monedas alternativas, la otra banca, los sistemas de ayuda mutua. En Vivir sin empleo (Ed. Los Libros del Lince), Gisbert, vinculado profesionalmente al mundo de la banca y las finanzas, analiza esas opciones, dónde y cuándo se han llevado a la práctica y con qué resultados. Él mismo ha sido promotor de diversos movimientos asociativos en los que participa, y asegura que hay buenas opciones para vivir y trabajar fuera del sistema.

ENTREVISTA

Tengo 44 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy separado y tengo una hija. Soy informático y trabajo en una caja de ahorros desde hace 20 años. Creo en otra economía complementaria. No me adscribo a ninguna religión, pero colaboro con una asociación de diálogo interreligioso.

¿Se puede vivir sin empleo?
Sí, más allá de la economía formal existen opciones, y hoy la crisis obliga. En muchos países la gente se ha organizado y ha creado otras economías paralelas para poder subsistir dignamente.

Es una muy buena noticia.
La moneda social ya está trabajando en España. Consiste en una moneda que crea un colectivo en una zona geográfica concreta y que se utiliza como unidad de intercambio.

¿Imprimen un papel y le dan nombre?
Sí, y con él puedes intercambiar productos y servicios. Lo más normal es que se equipare a la moneda nacional. En Tarragona, por ejemplo, tienen el eco.

Pero si no tienes euros no tienes ecos.
La gente puede empezar a funcionar con un saldo a crédito. En cuanto hace un servicio a alguien ya está generando riqueza. Dentro de ese colectivo intercambian habilidades.

¿Por ejemplo?
Si tú sabes inglés, ofreces al colectivo esa habilidad. El colectivo te pagará en ecos o en otros servicios. En Argentina, cuando el gobierno bloqueó las cuentas y la gente se quedó sin dinero, crearon el arbolito, un billete de trueque, un mercado paralelo que permitía trabajar dentro de estas redes que rescataron de la miseria a más de dos millones de personas.

¿Todo empezó con las redes de trueque?
Sí, que derivaron en los bancos de tiempo: al recibir un producto o un servicio, el débito no era entre tú y yo, se gestionaba a través de la comunidad.

Mi débito se lo puedo pagar a otro
Exacto, si yo te arreglo la bicicleta, me vas a pagar en horas, que ingresaré en mi cuenta del banco de tiempo. Si necesito que alguien me cuide a los niños una hora, extenderé un cheque de una hora a esa persona.

Bonita alternativa
Los bancos de tiempo hacen una gran labor social, provocan que la gente se conozca y favorecen la autoestima, el “sirvo para algo”, que para un parado es esencial. En España hay unos 160 bancos de tiempo.

Hay bancos de tiempo escolares
Sí, participan también profesores y padres. Pero sobre todo va orientado al apoyo entre los niños: un chaval consigue crédito dando clases a los pequeños para obtener un ordenador reciclado, por ejemplo. La divisa es la hora, y pueden incluirse objetos valorados en esa divisa. Y existen cuentas familiares: los créditos que generan unos pueden gastarlos otros. Una buena herramienta.

¿Estamos saliendo del individualismo?
Tímidamente, porque la publicidad e incluso la educación siguen promocionándolo. Es curioso, pero los catedráticos de economía no conocen estas iniciativas o no les dan importancia. Sin embargo, la moneda social no deja de ser un fenómeno económico como cualquier otro.

¿Cuál es el problema?
El sistema está tan estandarizado, tan esquematizado, que parece que sea imposible sacar un pie de ahí. Pero en estos momentos de crisis urge la creatividad.

¿La moneda social puede ir más allá de la crisis?
Sí, existen colectivos que se organizan en centrales de compra y se abastecen directamente de los agricultores, normalmente de productos ecológicos; el resultado es tan satisfactorio que no desaparecerán. Y esa divisa local no se mueve de la región donde tiene valor, con lo cual se promueve la economía local.

¿Y cómo opera un banco comunitario?
Por ejemplo, los palmares, del barrio de Palmares, en Fortaleza, Brasil, empezaron a circular y a crear riqueza local. Eran tan utilizados que se oficializaron a través de un banco. La gente podía vivir de esa segunda economía, incluso alquilar vivienda.

¿Y el Estado se mantuvo al margen?
El Banco de Brasil decidió permitir esas monedas siempre que se mantuviera la paridad con la moneda oficial. De esa forma, si Hacienda decide obtener beneficios de esa economía, podrá hacerlo fácilmente.

Siempre tienen que meter la patita.
Sí, la sociedad ha conseguido que gente que estaría ahora desempleada esté trabajando, que el barrio se haya enriquecido, y sin embargo el Estado ya está pensando en fiscalizarla. A mí también me parece fatal.

Hábleme de Europa.
En Alemania hay 60 experiencias de monedas sociales, tienen tanto auge que han creado una confederación de estas monedas. Pretenden crear una divisa regional, es el primer intento europeo. Y su lucha, por supuesto, es que estén exentas de fiscalidad.

¿Qué otras alternativas hay?
La ayuda mutua es el más allá de esta economía alternativa. Tú facilitas al grupo tu conocimiento, y se entiende que también puedes recibirlo. Los bancos de conocimiento operan a través de internet.

¿Cuál es su ejemplo más inspirador?
Desde mi perspectiva bancaria, que el primer banco de Suiza de pymes opere con la moneda social. Un modelo de éxito que se inició tras el crac del 1929 y que ha pervivido. Empresas que se han quedado sin efectivo, pero con existencias, intercambian los productos. Resulta una buena solución para la falta de crédito a las pymes.

Entonces, de antisistema, nada.
En absoluto, se trata de poder trabajar y vivir. Es la base social la que está creando, imaginando y sugiriendo cosas nuevas.

2. Contenido del libro

(Información suministrada en la nota de prensa de la editorial)

En la introducción del libro, el autor analiza el actual modelo económico y los diferentes sistemas y clases sociales que propugna, y visualiza de qué manera las clases más frágiles pueden crear una nueva economía capaz de amortiguar los golpes de un sistema que margina y aísla a sectores cada vez más amplios de la población, y que son los que actualmente están padeciendo en toda su crudeza los rigores de la crisis.

En los sucesivos capítulos trata de los siguientes asuntos:

EL TRUEQUE: LA EXPERIENCIA ARGENTINA

Descripción de las actuales prácticas locales de trueque o LETS y de la experiencia de las redes de trueque en Argentina durante el corralito (año 2002), que permitieron vivir con dignidad a más de 6 millones de personas

BANCOS DE TIEMPO

Historia de este movimiento social desde sus orígenes en Japón y EEUU en los años 80, hasta su desarrollo y difusión actual por todo el mundo; Bancos de tiempo en escuelas, universidades, prisiones, empresas, para inmigrantes, etc., hasta los bancos de tiempo en internet.

OTRAS EXPERIENCIAS

El dinero de reciclaje en Curitiba (Brasil), una tarjeta inteligente en Rotterdam (Holanda) que premia el consumo responsable, una divisa ecológica en Italia para la promoción de un parque nacional; una moneda japonesa de la salud para los más mayores y una propuesta de moneda para la educación y el conocimiento; nuevos modelos económicos de crecimiento alternativos con monedas locales (“Transition Towns”), una fundación especializada en todo tipo de metodologías paramonetarias (Fundación Strohalm, Holanda), y un sencillo ejemplo de moneda social en Bangladesh.

LA OTRA BANCA

Desde los métodos de ahorro informales de los países menos desarrollados a la banca P2P: la nueva banca telefónica para universalizar el ahorro entre los pobres; la banca suiza WIR con moneda propia y para pymes, a salvo de la crisis; la banca sueca JAK, una banca que funciona sin intereses; las comunidades autofinanciadas “CAF” como nuevos bancos informales privados; microcréditos por internet y la actual banca por internet entre particulares, con la última experiencia española, Comunitae.

LA AYUDA MUTUA

Propuestas de una economía más allá del intercambio, a través de distintas prácticas y modelos: la sociedad inca como modelo milenario de economía social; experiencias más allá del trueque y del intercambio; los bancos de alimentos como paradigma del voluntariado; el fenómeno de las redes de reciclaje y la donación de todo tipo de productos; las redes de intercambio de conocimientos y la innovadora experiencia del banco común de conocimientos BCCM en Barcelona; el bookcrossing o los libros que viajan por el mundo; las cadenas de favores y las redes informales de ayuda (auto-stop, coches y casas compartidas, etc.)

PROPUESTAS

A partir de los capítulos precedentes se esbozan diferentes propuestas que van desde la creación de una red de activistas sociales con su propia divisa social y un compromiso de renta mínima obligatoria para todos; la creación y el desarrollo de redes de bancos del tiempo multidisciplinares;la promoción de huertos urbanos y modelos de transición en ciudades y campos, con un modelo bipolar de desarrollo basado en esta segunda economía y en colaboración con agentes de la primera economía – empresas e instituciones públicas.

El libro concluye con una guía práctica para la creación de Bancos del Tiempo y una bibliografía de referencia.

Introducción vivir sin empleo


3. Las 3 ideas principales de Vivir sin empleo

(Información suministrada en la nota de prensa de la editorial)

1. ES POSIBLE VIVIR SIN EMPLEO

Tanto en periodos de crisis como en periodos de estabilidad económica, personas y colectivos de todo el mundo han experimentado cómo a través del intercambio, la utilización de medios de pago y de divisas alternativos, y el establecimiento de redes solidarias de ayuda, se puede vivir dignamente sin tener un empleo estable, en ocasiones alienante y explotador, lejano de la verdadera vocación de cada individuo; nadie está obligado tampoco a permanecer en la pobreza, en un sistema económico que sólo aprecia y valora a los productivos e ignora y aliena a los no productivos.

2. URGE OTRA ECONOMÍA

Para que podamos construir más opciones es necesario crear otra economía con urgencia, una economía que ya existe pero a la que no se permite establecerse de manera oficial, con su propia divisa social y más allá de lo local. Algo que no es sólo soñar, sino también poner en práctica lo que ya es un hecho en numerosos lugares del mundo.

Hay además personas que participan de hecho en ambas economías, como las amas de casa trabajadoras, que consiguen recursos económicos para la unidad familiar en la economía formal y además se ocupan de los componentes “no rentables” de nuestra sociedad. Recordemos que las amas de casa son el colectivo “profesional” más numeroso de España: cerca de cinco millones. Carecen de derechos sociales básicos, como las pensiones por jubilación, pero son trabajadoras a jornada completa cuya labor se valora en 900-1.200€ netos al mes. Si hubiera que pagarles, el producto de su esfuerzo representaría más del 27% del PIB nacional, 285.600 millones de euros, según datos del Instituto Nacional de Estadística.

3. NECESIDAD DE UNA DIVISA SOCIAL Y DE UNA RENTA BASICA PARA JOVENES Y AMAS DE CASA

A los primeros como salario y a las segundas como pensión, necesitamos nuevos medios de pago y de intercambio y la creación de una nueva divisa social para apoyar a los jóvenes y evitar el fracaso escolar, proporcionándoles las herramientas monetarias imprescindibles para su independencia y para poder trabajar rápidamente, sin exclusiones ni explotación, y para revalorizar el trabajo del ama de casa en el hogar mediante una pensión que las permita, una vez jubiladas, poder obtener recursos de estos nuevos mercados que estamos creando, basados en la solidaridad, el compromiso y la ayuda mutua.

TODOS PODEMOS
TODOS VALEMOS

4. Más presentaciones y vídeos

Sitio oficial: Vivir sin empleo

Fuente: elblogalternativo

Artículos relacionados:

VIVIR SIN DINERO – Proyecto Humanidad Libre
El Dinero es Deuda
Sobredosis: La próxima crisis financiera
Collapse (Colapso) – [Documental]

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~ por elnuevodespertar en 08/10/2011.

5 comentarios to “VIVIR SIN EMPLEO: “Se puede vivir dignamente sin dinero oficial””

  1. Muy buena tu entrada, por demás interesante

    Bendiciones
    Fabi

  2. muchas gracias por la info muy buena

  3. [...] Actualizados : VIVIR SIN EMPLEO: “Se puede vivir dignamente sin dinero oficial” La atmósfera de Marte se encuentra sobresaturada de vapor de agua Viaje a los límites del [...]

  4. Si logramos vivir más sencillamente, evitaremos dolores de cabeza, enfermedades, y porque no hasta una muerte temprana , porque vaya sino en ocasiones el dinero nos mete en unas situaciones insospechadas, generando conflictos cada vez mayores.
    Gracias por el aporte.

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